20 abr. 2013

Blow-Up (Deseo de una mañana de verano) - Blow-Up (Blowup)



Sinopsis:

Adaptación de un cuento de Julio Cortázar que narra la historia de un fotógrafo que, tras realizar unas tomas en un parque londinense, descubre al revelarlas una forma irreconocible que resulta ser un cadáver. Premiada en el Festival de Cannes con la Palma de Oro.

Crítica:

Curioso pseudothriller

Es la tercera vez que edito esta crítica, la primera vez que la escribí, estaba bastante atónito ante lo que acababa de ver, en parte algo insatisfecho, a pesar de que mi opinión no ha variado demasiado, me parece que debo cambiar algo de esta crítica. Al fin y al cabo, todos tienen derecho a opinar, ¿no? Esta rareza se puede reducir a el concepto de lo implícito, lo sugestivo, lo subjetivo, nunca pasa nada, solo pasa lo que el espectador cree que está pasando, eso es lo curioso de la película, el caso es que se puede ver de varias formas dependiendo siempre de quién la ve.

Existe aquella gente que ve cine para evadirse de la realidad, que sencillamente buscan entretenimiento. A esos, mejor que no vean esa película. Existe otro tipo de gente que son aquellos que ven el cine como arte y quieren desvelar lo que el cine significa. Esos son cinéfilos y es mejor que no vean esta película. Existen otro tipo de personas que son las que ven el cine como su pasión y que son capaces de ver una película una vez y otra vez para poder desvelar cada guiño, cada insinuación, cada metáfora. Esos, amigos míos, son los famosos gafapastas, y si ven la película les pueden pasar dos cosas: que no les guste y digan que les ha encantado para simular su gafapastismo o puede que realmente vean lo que hay en ella y suban al siguiente nivel, el ultragafapastismo. Los ultragafapastas son aquellos que cada palabra en el cine tiene otro sentido para ellos, cada imagen desvela toda una trama, cada insinuación es una cascada de dobles sentidos. Que conste que no estoy insultando a ninguno de ellos.

Hasta ayer, yo solía decantarme entre el ser un cinéfilo y ser un gafapastas (dependiendo de la película, mi gafapastismo se daba a conocer cuando veía películas de Bergman o "Annie Hall", etc.), pero al ver esta película vi que hay cosas por las que es mejor no pasar, la película, si te riges a ella, no tiene un propósito ni un fin, sencillamente ocurre y se supone que "cada espectador tiene que ver lo que quiere ver". Pero esta película es la gota que colma el vaso. Un día haré una película que tratará de 90 minutos como un chico está en una fiesta y se pasa intentando ligar con todas y todas la rechazan, cuando la última de la fiesta le rechaza, el se va. Que gran película, ¿no, señoras y señores?

Resumiré mi absurda crítica diciendo que es amena, sinsentido y pretenciosa, aunque interesante en el planteamiento y desarrollo y siempre con pretensiones pseudointelectualoides, aunque muy bien rodada.

Nota: 6

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